domingo, 30 de enero de 2011

Comedia basada en intereses

En el enorme mundo del fútbol a lo largo de la historia han sucedido todo tipo de cosas, algunos nombres quedan grabados en la historia, otros en revistas rosas, y otros en artículos de comedia.
Hoy nos vamos a detener en un nombre de los que quedarán en la historia, y no sólo por lo futbolístico, Wayne Rooney. Una enorme bola de nieve que se derrite junto al sol que más calienta.

Desde principios de la presente temporada, este jugador ha ido tenido muchos problemas con su club, su selección, e incluso con su afición.
Centrandonos esta vez en la "peculiar" temporada que el jugador está teniendo con su actual club, el Manchester United. Todo comenzó con el destape de las corredurías sexuales del futbolista al margen de su matrimonio. Aunque el club intentó trató de aparentar normalidad, lo cierto es que el jugador parecía moverse por puro interés, cuando después del escándalo comenzó a desaparecer de las convocatorias con su club por, según las fiables fuentes oficiales, presuntas lesiones que el propio entrenador Alex Ferguson confirmó en la prensa.
Surjen entonces las primeras especulaciones sobre la relación entre el técnico y jugador. Todo se confirma cuando en diversos cruces de declaraciones Rooney afirmaba encontrarse en perfecto estado, contradiciendo las noticias sobre sus presuntas lesiones por las cuales no era convocado.

Después del culebrón el jugador aparece de nuevo en la prensa afirmando que quiere marcharse del club, sorprendiendo a todos y más que a nadie, a la propia afición del United. Fergusón confirmó por su parte que el "sir inglés" no quería permanecer jugando con ellos, según parece, por su mala relación con el técnico. Pero lo cierto es que por entonces eran más que rumores los que hablaban de un posible fichaje de Rooney por parte del Real Madrid.
En Madrid esta opción no fue muy bien recibida, por lo que, tras desvanecerse el supuesto interés por el fichaje, para mayor sorpresa si cabe, el jugador renueva por varios años con el Manchester United, todo vuelve a la normalidad sin mayor explicación.

Esto nos lleva a pensar de nuevo que a la hora de valorar a un jugador se han de tener en cuenta, por desgracia, muchos otros aspectos aparte del puramente futbolístico, ya que nadie duda de la enorme calidad y estrella goleadora que tiene el jugador. Pero ¿realmente merece la pena tener entre las filas a alguien que se mueve por lo que parece ser puro interés personal, conveniencias y egoísmo? Personalmente, pienso que alguien así está fuera de todo club en el que se quiera tener, además de calidad a nivel individual, un sistema de juego bien engranado en el que cada pieza encaje con la siguiente para hacer que la máquina se mueva como un bloque, y no como una masa heterogénea que se puede salir por cualquiera de sus bordes.

Esperemos que la mancha de este año en la carrera del Wayne Rooney no vaya a más, y podamos volver a disfrutar del mejor nivel y los grandes goles de este fantástico delantero, dejando de lado intereses y vida extradeportiva.


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